Si te relacionas diferente este espacio es tuyo
Una comunidad privada para relacionarte con libertad y respeto. Sin juicios ni presiones.
Una comunidad privada para relacionarte con libertad y respeto. Sin juicios ni presiones.

Acceso manual, normas claras y verificación previa para proteger el ambiente y la seguridad de todos.

Más de 400 personas activas en distintas ciudades creando vínculos reales más allá de lo superficial.

Entre 20 y 30 eventos al año para compartir, conversar y vivir nuevas experiencias con coherencia.
Una comunidad viva que combina estructura y calidez.
Un espacio donde puedes ser tú, sin juicios ni presiones
Cómo funciona la Comunidad
1. Das el paso.
Si sientes que este espacio es para ti, escribes directamente a Irina, la administradora, para iniciar el proceso.
2. Hablamos contigo.
Hay una conversación previa y una pequeña revisión personal para asegurarnos de que compartimos valores y filosofía.
3. Entras acompañado.
Recibes bienvenida, normas claras y orientación para empezar a tu ritmo, con respeto y coherencia.
Un espacio cuidado, con límites claros y la seguridad como prioridad
Acceso cuidado
Conversación previa, revisión manual y valores compartidos desde el inicio.
Seguridad real
Identidad visible, normas claras y aplicación activa para proteger el ambiente.
Respeto como base
La coherencia, el consentimiento y el buen trato no son opcionales.
Acompañamiento femenino
Sistema de madrinas que acompaña a las mujeres nuevas de forma cercana y humana.
¿Quién soy y por qué confiar en mí?
Esto es lo que viven las personas dentro de la Comunidad Libre
¿Tienes alguna pregunta?
No. La Comunidad Libre es para personas y parejas que quieren relacionarse con más conciencia y coherencia. Algunas exploran no monogamias éticas. Otras simplemente buscan conversación honesta, claridad y conexión real.
Cada persona pasa por una conversación previa antes de acceder. Cuidamos mucho quién entra, porque priorizamos el respeto, la coherencia y el bienestar del grupo.
Trabajamos con identidad visible y verificada. La discreción está garantizada y cada persona decide cuánto compartir y a qué ritmo.
Ninguna. Cada persona vive la comunidad a su manera y a su ritmo. Aquí la libertad también significa elegir cómo y cuándo participar.
El consentimiento y la confidencialidad son esenciales. Solo asisten personas verificadas y recordamos las normas antes de cada encuentro.
Siempre. No hay permanencias forzadas. Puedes quedarte mientras te sientas alineado con el espacio.
Si has llegado hasta aquí.